viernes, 7 de marzo de 2008

Metamorfosis.

Se tumbó sobre la hierba fresca, a los pies del estanque de agua transparente. Metió la mano en el agua, y formó pequeñas olas. Al volverse, para buscar dinosaurios en las nubes, una rana se acercó a él.Tras subirse a su hombro, le besó en la mejilla. Despertó convertido en rana.
Dio saltos de alegría, mientras descubría nuevos lugares y colores, con sus grandes ojos saltones.

Una niña que por allí pasaba, lo encontró y se lo llevó a su casa. Su nueva mascota pasó los días feliz, escondida en una caja en su cuarto, disfrutando de su nueva amiga, y del secreto.
Años más tarde, siendo ya un abuelo, le gusta sentar a sus nietos sobre sus rodillas, y contarles como conoció a la abuela, y como, su primer beso fue croando.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Mejorais con el tiempo como los buenos vinos. Lo de los cuentos es un sitio para disfrutar.Animo y adelante